Mostrando entradas con la etiqueta Mía Gallegos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mía Gallegos. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de noviembre de 2025

Mía Gallegos



Hay dos caminos en mi vida. Siempre
los hubo. En cada uno hallé un ánfora
con el agua hasta los bordes. De las dos
aguas he bebido hasta saciarme. Mas
ahora, he llegado al final de cada trecho
y las aguas han sido consumidas.
Me coloco el peplo y te escojo a ti, vida,
como tercer camino.


La deslumbrada eBook : Gallegos, Mía: Amazon.es: Tienda Kindle

martes, 28 de octubre de 2025

Mía Gallegos

VIII
Vivir, ya he dicho:
Tener sobre las manos un fajo de papeles:
un lápiz, libros, dibujos, sueños.

El alma al descubierto
vulnerable.
Estar así. Beberse a uno mismo.
Sollozar.

Tomar el invierno para tejer
una mansión de lino
Vigilantes los senos,
escondidos en la piel.
Vibrar
Repasar las camisas, acomodar los sueños,
dejar en perfecta armonía los clavos, la canela,
el azúcar y los aromas.

Dejar el alma al despoblado,
musitar pequeños versos de Sor Juana,
olvidar castigos y derrotas.
Recordar el olor de un verano en Guanacaste.
Fruncir el ceño por placer ,
sonreír por malicia.
Vivir,
acodada entre sombras,
aniñando los ojos
y olvidar, olvidar.

domingo, 19 de octubre de 2025

Mía Gallegos


III
Me aferro al cuerpo
como único reducto permitido.

Carezco de sitios de ternuras y llantos.
De nuevo palpo la llama del pájaro quebrado.
Busco abrigo en lana.

He puesto mis pies debajo de las aguas
y por la presión
de mis párpados callados
sé que no soy ni siquiera una isla.

sábado, 5 de noviembre de 2022

Mía Gallegos

DECLARACIÓN DE AMOR

Que otros digan que fueron tus amigos.
Que otros te rindan homenajes.
No puedo estar entre ellos yo.
No pertenezco a ese ámbito.
Conocí al poeta y no al otro.
Te diré tan sólo estas breves memorias,
Amigo mío, 
Querido amigo mío.



Yo soy,
Quiero ser
Una discípula de Ibsen.

No tomaré York, no.
Por esta vez no lo haré.

Pero igual busco
Aquellos amores metafísicos
Por los que se vive
Una vida,
O muchas vidas
Sin poder dar con ellos.

Ves que aquí, en mi declaración de amor,
Sólo acentúo los énfasis,
Lo demás
Lo nuestro fue meramente circunstancial.
Yo buscaba a Robert Browning
Y tú, ¿a quién buscabas?
Vivimos ambos en pos de los amores metafísicos, aquellos que le dan
Sentido a la existencia,
Y no nos miramos,
Aunque quizás sí. Quizás.

Digo,
Afirmo que quiero ser
Una firme,
Diestra,
Sobresaliente
Discípula de Ibsen.

Mas, heme aquí,
Tan sólo soy tu aprendiz, -amigo mío que ya no estás entre los vivos-

Cierto es que antes,
En algún momento,
Quizás por un instante pensaste,
Pensamos que 
Tú y yo éramos Brynhild y Sygurd,
Pero siempre caminábamos solos,
Y algunas veces nos encontramos por el camino.

Sí, yo sé que lo soñamos.
En algún lugar del camino nos detuvimos.
Estábamos soñando.
Todo era niebla y sueño.
Sueño y niebla.
Y también en nuestro sueño
Había una espada en el lecho.
Nos besamos.

Nos besamos muchas veces.
Yo quería pertenecerte.
-La vida sabe que es así-

No, amigo mío,
No pudimos llegar a la posada de Thorgate.
No hubo un lecho para nosotros.
No.

Escuché el aullido de los lobos.
Siempre los he escuchado,
Desde que soy una niña los escucho.

También sé que un pájaro está por cantar.
¿Vas a morir?
¡Que descanses!
Vivirás en mí,
Que soy tan sólo tu aprendiz.

Mientras duermes, vigilaré.
Me mantendré despierta.
Al menos aquí, los lobos
Cesarán de aullar.
Yo vigilaré,
Caro amigo mío.




Mía Gallegos (Costa Rica) - Festival Internacional de Poesía de Medellín
Mía Gallegos , Costa Rica 



sábado, 4 de julio de 2015

Mía Gallegos

Coreografía

Para mí amigo Carlos Cortés Caro
En fin,
que no he vivido nada.
No sé qué cosa es una guerra
y tengo como prisión al cuerpo
y alma como campo de batalla.
Me debato entre la duda
de reflexionar o fluir;
esto es situarse en el palco de los espectadores,
o estar
en cada íntimo instante del milagro.
Vivo de pedacitos,
pero aspiro a la totalidad,
es decir a Mozart y al poema que me redima
y me revele los espacios absolutos
y la nada.
Percibo de mí
los sitios más secretos:
la culpa,
una tercera conciencia de las cosas,
la dualidad del pensamiento,
la ira pequeña
por lo que ya ocurrió.
Pero he vivido poco. Treinta años.
Dos amores de piel
y un querer abandonar
esta espera que me señala la vida.
Anhelo la anarquía,
el más tierno desorden del amor,
la cábala
los relojes de arena y una habitación sencilla.
Quiero tener un destino trazado de antemano,
encontrarme con Dios
y los abismos
y no tener conciencia de la llama.
Ser la llama misma y la aventura.
Pero vengo de soledades últimas,
de conversaciones que nunca concluyeron,
de espejos que me miraron desde la infancia hasta ahora,
de abandonados armarios de caoba que fueron
de tías o de abuelas remotísimas.
Cuán poco he vivido.
No conozco la guerra. Y tampoco la paz.
Me duele la orfandad,
el desarraigo,
el sentirme extranjera en cualquier sitio,
el no pertenecer
a una familia o a una patria.
No puedo narrar una batalla;
ni hablar del hambre y de la peste,
ni escribir la canción de algún soldado herido,
ni hablar de mujer violada,
ni decir cómo es un cementerio después de una llovizna.
Pero anhelo decir en el poema
que la vida me conmueve,
que respiro mejor cuando me entrego,
que necesito amar de la manera más simple y primitiva.
Me gusta la paz y la defiendo
y la guerra cuando es justa,
y el sabor de las mandarinas cuando llega el verano,
que me gusta ser una y arraigarme en el cosmos,
y sentir que mi vida palpita al mismo tiempo que la vida,
aunque no haya vivido,
aunque mi hambre sea de infinito,
aunque no sepa expresar
que por alguna razón precisa estoy aquí,
a punto de vencer,
a punto de morir,
de vivir.



miércoles, 1 de abril de 2015

Mía Gallegos

MÍA DE NADIE

Mía Gallegos,
Mía de nadie. Mía de mí.
Sin una biografía.
Tierna. Casi ácida.

Con un destino trazado
en una cruz.
Mía Gallegos. Mía de nadie,
de nadie, nadie, nadie, nadie.

Aferrada a la ternura
como único pan que no consuela.
Mía de nadie. Mía de mí.
Sin aire. Umbría.

Deja que el tiempo pase.
Deja que la vida pase.
Deja que el amor pase.
Deja que la muerte pase.

Mía sin biografía y sin abuelo.
Sin un sitio.
Ni siquiera santa.
Ni siquiera puta.
Mía de mí.


sábado, 27 de diciembre de 2014

Mia Gallegos

Narciso

Narciso no era bello ni hermoso.
Lo embriagó su propia pequeñez,
su rostro en el otro rostro.
No halló la paradoja,
la secreta lámpara,
los jaspes,
el centro de luz entre sus cejas.

No tuvo por dentro un auriga,
ni la espada para vencer al tigre,
ni bebió de la tórrida, altiva respiración de los dragones.

Lo hallé muerto,
como las flores remotas que desconocen su origen
y su aroma

El eco no lo pudo salvar
de la muerte
de la embriaguez,
de su oscura bastardía.

De "El claustro elegido"
James Franco Kissing James Franco.  Hot.

lunes, 5 de mayo de 2014

Mia Gallegos(Costa Rica)


El ojo de la aguja

Al amor llegué con un grito de seda
y puse las dos mejillas,
el cuerpo y la conciencia.

Nada quedó de mí,
ni siquiera una carta,
ni siquiera un espejo en donde reconocerme.
Mas aprendí a pasar
por el ojo de la aguja,
es decir a perdonar sinceramente.
A dejar la piel en el alambre,
a dolerme desde los pies
a la cabeza.

Lo perdí todo.
Y cuando entendí que no sabía defenderme de la gente,
respondí con una bofetada de ternura,
porque yo sé
que sólo los dulces heredarán la tierra.