¡La hemos vuelto a hallar!...
¡La hemos vuelto a hallar!
¿Qué?, la Eternidad.
Es la mar mezclada
con el sol.
Alma mía eterna,
cumple tu promesa
pese a la noche solitaria
y al día en fuego.
Pues tú te desprendes
de los asuntos humanos,
¡De los simples impulsos!
Vuelas según..
Nunca la esperanza,
no hay oriente.
Ciencia y paciencia.
El suplicio es seguro.
Ya no hay mañana,
brasas de satén,
vuestro ardor
es el deber.
¡La hemos vuelto a hallar!
-¿Qué?- -La Eternidad.
Es la mar mezclada
con el sol.
viernes, 12 de abril de 2024
Arthur Rimbaud
lunes, 1 de enero de 2024
Arthur Rimbaud
¡La hemos vuelto a hallar!
¡La hemos vuelto a hallar!
¿Qué?, la Eternidad.
Es la mar mezclada
con el sol.
Alma mía eterna,
cumple tu promesa
pese a la noche solitaria
y al día en fuego.
Pues tú te desprendes
de los asuntos humanos,
¡De los simples impulsos!
Vuelas según..
Nunca la esperanza,
no hay oriente.
Ciencia y paciencia.
El suplicio es seguro.
Ya no hay mañana,
brasas de satén,
vuestro ardor
es el deber.
¡La hemos vuelto a hallar!
– ¿Qué ?- – La Eternidad.
Es la mar mezclada
con el sol.

martes, 29 de noviembre de 2022
Luis Cernuda
BIRDS IN THE NIGHT
El GOBIERNO francés, ¿o fue el gobierno inglés?, puso una lápida
En esa casa 8 Great College Street, Camden Town, Londres,
Adonde en una habitación Rimbaud y Verlaine, rara pareja,
Vivieron, bebieron, trabajaron, fornicaron,
Durante algunas breves semanas tormentosas.
Al acto inaugural asistieron sin duda embajador y alcalde,
Todos aquellos que fueron enemigos de Verlaine y Rimbaud cuando vivían.
La casa es triste y pobre, como el barrio,
Con la tristeza sórdida que va con lo que es pobre,
No la tristeza funeral de lo que es rico sin espíritu.
Cuando la tarde cae, como en el tiempo de ellos,
Sobre su acera, húmedo y gris el aire, un organillo
Suena, y los vecinos, de vuelta del trabajo,
Bailan unos, los jóvenes, otros van a la taberna.
Corta fue la amistad singular de Verlaine el borracho
y de Rimbaud el golfo, querellándose largamente.
Mas podemos pensar que acaso un buen instante
Hubo para los dos, al menos si recordaba cada uno
Que dejaron atrás la madre inaguantable y la aburrida esposa.
Pero la libertad no es de este mundo, y los libertos,
En ruptura con todo, tuvieron que pagarla a precio alto.
Sí, estuvieron ahí, la lápida lo dice, tras el muro,
Presos de su destino: la amistad imposible, la amargura
De la separación, el escándalo luego; y para éste
El proceso, la cárcel por dos años, gracias a sus costumbres
Que sociedad y ley condenan, hoy al menos; para aquél a solas
Errar desde un rincón a otro de la tierra,
Huyendo a nuestro mundo y su progreso renombrado.
El silencio del uno y la locuacidad banal del otro
Se compensaron. Rimbaud rechazó la mano que oprimía
Su vida; Rimbaud la besa, aceptando su castigo.
Uno arrastra en el cinto el oro que ha ganado; el otro
Lo malgasta en ajenjo y mujerzuelas. Pero ambos
En entredicho siempre de las autoridades, de la gente
Que con trabajo ajeno se enriquece y triunfa.
Entonces hasta la negra prostituta tenía derecho de insultarles;
Hoy, como el tiempo ha pasado, como pasa en el mundo,
Vida al margen de todo, sodomía, borrachera, versos escarnecidos,
Ya no importan en ellos, y Francia usa de ambos nombres y ambas obras
Para mayor gloria de Francia y su arte lógico.
![]() |
| Rimbaud y Verlaine |
martes, 28 de julio de 2020
Arthur Rimbaud
Sensación
Iré, cuando la tarde cante, azul, en verano,
herido por el trigo, a pisar la pradera; soñador, sentiré su frescor en mis plantas y dejaré que el viento me bañe la cabeza.
Sin hablar, sin pensar, iré por los senderos:
pero el amor sin límites me crecerá en el alma. Me iré lejos, dichoso, como con una chica, por los campos, tan lejos como el gitano vaga. |

viernes, 1 de mayo de 2020
Arthur Rimbaud
Una hermosa tarde, harto de cervezas y de limonadas
De cafés ruidosos con lámparas brillantes
Caminas bajo los verdes tilos del paseo.
Qué bien huelen los tilos en los atardeceres de junio
El aire es tan dulce que cierra los párpados
El viento cargado de ruidos — la ciudad no está lejos —
Tiene perfumes de vid y perfumes de cerveza.
De pronto divisas un trapo muy pequeño,
De azul sombrío, ceñido por una rama diminuta
Picado por una mala estrella, que se funde
Con suaves estremecimientos, pequeña y muy blanca…
Noche de junio, 17 años, te dejas embriagar
La savia es champagne que se sube a la cabeza
Se divaga, se siente un beso en los labios
Que palpita, como un animalito.
El corazón loco Robinsonea entre novelas
Cuando a la luz de una farola
Muy pálida pasa una dama de aspecto encantador
a la sombra del espantoso cuello postizo de su padre.
Y como te encuentra inmensamente ingenuo
Se vuelve, apresura el trote de sus pequeños botines
Alerta, y con movimiento vivaz…
Sobre tus labios mueren las cavatinas.
Estás enamorado: ocupado hasta el mes de agosto
Estás enamorado: tus sonetos la hacen reír
Tus amigos te rehúyen: eres de mal gusto
Después la adorada, una tarde, se digna a escribirte.
Esa tarde vuelves a los cafés deslumbrantes
Pides cerveza, o limonada
Nadie es serio a los 17 años
Cuando hay tilos verdes en el paseo.
![]() |
| Arthur Rimbaud , poeta francés |
Roman
I
On n'est pas sérieux, quand on a dix-sept ans.
- Un beau soir, foin des bocks et de la limonade,
Des cafés tapageurs aux lustres éclatants !
- On va sous les tilleuls verts de la promenade.
Les tilleuls sentent bon dans les bons soirs de juin !
L'air est parfois si doux, qu'on ferme la paupière ;
Le vent chargé de bruits - la ville n'est pas loin -
A des parfums de vigne et des parfums de bière...
II
- Voilà qu'on aperçoit un tout petit chiffon
D'azur sombre, encadré d'une petite branche,
Piqué d'une mauvaise étoile, qui se fond
Avec de doux frissons, petite et toute blanche...
Nuit de juin ! Dix-sept ans ! - On se laisse griser.
La sève est du champagne et vous monte à la tête...
On divague ; on se sent aux lèvres un baiser
Qui palpite là, comme une petite bête...
III
Le coeur fou robinsonne à travers les romans,
- Lorsque, dans la clarté d'un pâle réverbère,
Passe une demoiselle aux petits airs charmants,
Sous l'ombre du faux col effrayant de son père...
Et, comme elle vous trouve immensément naïf,
Tout en faisant trotter ses petites bottines,
Elle se tourne, alerte et d'un mouvement vif...
- Sur vos lèvres alors meurent les cavatines...
IV
Vous êtes amoureux. Loué jusqu'au mois d'août.
Vous êtes amoureux. - Vos sonnets La font rire.
Tous vos amis s'en vont, vous êtes mauvais goût.
- Puis l'adorée, un soir, a daigné vous écrire !...
- Ce soir-là..., - vous rentrez aux cafés éclatants,
Vous demandez des bocks ou de la limonade...
- On n'est pas sérieux, quand on a dix-sept ans
Et qu'on a des tilleuls verts sur la promenade.
domingo, 15 de diciembre de 2019
Arthur Rimbaud


