Mostrando entradas con la etiqueta Ana Pérez Cañamares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ana Pérez Cañamares. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de agosto de 2020

Ana Pérez Cañamares

ANOCHE me dicté
el mejor poema del mundo.
Era una nana
un manifiesto
un discurso de bienvenida
un homenaje
una canción de amor
un réquiem
el pistoletazo de salida
para la revolución.
Era capaz de aniquilar
en un verso
y de resucitar
en el siguiente.
Pero olvidé escribirlo
y ahora soy la misma persona
escribiendo sobre la impotencia.


RELOJ de NIEVE: Dos poemas de Ana Pérez Cañamares

sábado, 29 de febrero de 2020

Ana Pérez Cañamares


Soy una tabla suelta de utilidad nada clara.

No aparezco en el libro de instrucciones.

Sobro. Me rebelo al engranaje.

No cuadro, no sostengo, no encajo.

Soy la excepción en la estructura.

Soy la ruptura de la armonía.

Ocupo un espacio terco con el que tropezar.

Pero si me juntáis con otros deshechos

y nos lanzáis una cerilla

os sorprenderá la fe con la que ardo.



jueves, 12 de septiembre de 2019

Ana Pérez Cañamares

AVANZÁIS
Aunque yo lo olvide todo
que mi palabra no olvide
pelear por su utilidad:
como cuando mi madre
poco antes de morir
agarró mi brazo
y me dijo al oído:
“de una casa sin alegría
hay que salir corriendo.”
No sé si recordaba que yo era su hija.
No sé si sabía su propio nombre.
Por eso sus palabras
eran la Palabra de Dios.








viernes, 21 de septiembre de 2018

Ana Pérez Cañamares

SOSPECHOSA
Levanto sospechas en la oficina
porque trabajo con la cabeza en otra parte
levanto sospechas entre mis amigos
porque desaparezco y callo durante días
levanto sospechas ante mi hija
porque en vez de hermanos o perros
sólo traigo a casa libros
sospechas ante mí misma porque mi independencia
se resquebraja cuando la tristeza da un golpe de estado
por eso me esmero cuando escribo:
aquí no quiero que me deseen otra

De  Alfabeto de cicatrices








lunes, 30 de julio de 2018

Ana Pérez Cañamares

LAS PIEDRAS

Durante las vacaciones
recogemos las piedras
que el mar nos regala.
Son las piedras con las que luego,
en el invierno, reconstruimos
las ruinas de nuestras guerras.
No sólo les pedimos
que resistan.
También que nos recuerden
que el mar existe.


De Alfabeto de cicatrices












    ....

miércoles, 5 de octubre de 2016

Ana Pérez Cañamares

No tanto he amado
como invertido en amor.
Y la especulación se cobra
intereses muy altos.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Ana Pérez Cañamares


PERDONADME QUE AHORA JUEGUE

Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a casa
Wislawa Szymborska

Cuando veo fútbol, tenis
carreras de fórmula 1
no olvido que en otras cadenas
siguen los telediarios.
Mientras gritamos gol
otro coche bomba explota
en un mercado; antes
de que acabe el set
habrá diez palestinos menos;
se apaga el semáforo
y una vida más en Guantánamo.

Mis padres llamaban
partes a los telediarios.
Ellos sabían que la guerra
no había terminado:
mientras en el salón la tele
vomitaba metralla,
la radio en la cocina
escupía recuentos de muertos.

Perdonadme que ahora juegue:
el dolor fue una institutriz severa.


(De Alfabeto de cicatrices)

viernes, 12 de junio de 2015

Ana Pérez Cañamares

FE
Hay días en que lo cierro
todo: corazón, puerta, boca
alma bajo siete llaves.

Otros, a propósito dejo
el bolso abierto
la palabra en la piel
las tripas al aire
sólo para llegar a casa
y observar con alegría
que no me falta nada
que me defiende la fe
eficiente como un arma.

Alfabeto de cicatrices
Baile del Sol (2010)

viernes, 23 de enero de 2015

Ana Pérez Cañamares


Lanzamos mensajes de texto
correos electrónicos
entradas en bitácoras


igual que los náufragos
lanzaban al mar sus botellas.
Pedimos que nos rescaten


de nuestras islas sin playas.
Como siempre, hay mareas
turistas y mirones numerosos


y sólo de vez en cuando
uno entre la multitud
entiende nuestra letra.

viernes, 16 de enero de 2015

Ana Pérez Cañamares

MI CASA
Mi casa tiene treinta metros cuadrados.
Vivimos en ella dos adultos,
una adolescente
y una gata anciana.
Mi casa es digna.
Si es de dignidad de lo que hablamos
mi casa es digna.
Mi casa es tan digna
como las chabolas de latas
como las casas barco
como las tiendas de refugiados.
Más dignas todas ellas
que la del especulador
la del director de periódico
la del dueño del banco.
Si es de dignidad de lo que hablamos:
La justicia de las palabras
- la belleza de la exactitud -
aún nos pertenece



LOS MUERTOS DE CRISTO- Resistiré

lunes, 8 de diciembre de 2014

Ana Pérez Cañamares

EL CAMINO DEL ERROR
El camino del error es pedregoso.
Sólo cabe tropezar, caer, volver a levantarse.
Un segundo de humildad
cuando estás postrado de rodillas.
Otro segundo de orgullo
mientras te incorporas.
Y luego veinte, cincuenta, cien pasos
antes de encontrar entre las piedras
una moneda, un hueso, un corazón seco
que te recuerde que todo error
se cobra un precio.


Alfabeto de cicatrices
Tenerife, Baile del sol

jueves, 13 de noviembre de 2014

Ana Pérez Cañamares


SI UN DÍA ME OYES
Si un día me oyes
- después de una noche
en la que he resultado ser
encantadora:
de esas mujeres que beben
y se ponen graciosas
contando anécdotas
de bares y ácidos y viajes
y camas y cabrones
con el pelo despeinado
para mejor
y el carmín corrido
como si viniera
de morrearme en el baño
con el tío más guapo
del garito -
si un día
después de una de estas noches
en las que ejerzo
de encantadora de serpientes
al despedirme
me oyes decir
que sólo soy un fraude

compadéceme:
los adictos a los aplausos
también necesitamos testigos
cuando nos quitamos
el maquillaje.




jueves, 9 de octubre de 2014

Ana Pérez Cañamares

A las ocho de la tarde
todos los domingos
se empapela esta ciudad
con fotos de mi cara.

WANTED

Hordas de sheriffs
y cazarrecompensas
me buscan
por los bares
por las calles.

Nadie los ve
pero yo oigo
sus tiros al aire
los cascos
de sus monturas.

Mis horas están contadas.
A las ocho de la mañana
cada lunes

no puedo más
y me entrego.

lunes, 4 de agosto de 2014

Ana Pérez Cañamares

Andar sobre las aguas

La que yo era se ahogó en el mar
de las infinitas posibilidades.

No las extraño. La vida empezó
cuando aposté y perdí.

En ese momento el agua se tensa
y se convierte en camino.

sábado, 19 de julio de 2014

Ana Pérez Cañamares

Dormimos espalda contra espalda
respetando cada uno
la tierra de los sueños del otro.
Al despertar nos citamos
en el puesto fronterizo.
Allí aprendemos entre brumas
que dos exiliados hacen un país.

jueves, 5 de junio de 2014

Ana Pérez Cañamares

HIJO MÍO
Que soy libre, me dicen.
Pero si quisiera tener otro hijo
tendría que llevarlo al banco de la esquina
porque suya es mi casa.
Mi niño llamaría padre al director
y madre a la cajera
aprendería a andar con una silla de oficinista
dormiría en un cajón del archivador
y yo sólo sería un pariente lejano
que le sonreiría desde mi puesto en la cola.
Me pasaría de vez en cuando con la excusa de ampliar la hipoteca
sólo para ver que tal me lo crían
cómo le afecta el aire acondicionado
si sabe poner un fax
y si el director le regala un juego de sartenes
por su cumpleaños.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Ana Pérez Cañamares(España)

ALFABETO DE CICATRICES

Con pulso de artificiero
escojo las palabras.
Manejo con tacto
la nitroglicerina de cada sílaba.
Por culpa de palabras mal usadas
a mi corazón lo cruza
un alfabeto de cicatrices.