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lunes, 19 de mayo de 2025

Adam Zagajewski

PESTILLO

Mi abuelo impartía alemán
en la Universidad de Leópolis, a las ocho de la mañana.
Muchos estudiantes llegaban tarde.
Mi abuelo Karol, partidario de la disciplina,
atornilló en el bastidor de la puerta un pestillo
y unos minutos después de las ocho
la sala estaba cerrada herméticamente.

Pero ellos dormían y dormían, felices,
y no sabían que esa ciudad dejaría de existir
junto con el pestillo, que todo terminaría,
que habría deportaciones y ejecuciones, y llanto,
y que ese pestillo se iba a convertir
en un recuerdo idílico,
en un broche de Herculano, en un tesoro.



martes, 13 de mayo de 2025

Adam Zagajewski

BOOGUIE-WOOGIE

Gritas desde la habitación de al lado
Preguntas cómo se escribe boogie-woogie
Y al acto pienso qué suerte
que no haya estallado una guerra
y que un gran incendio no haya engullido
los objetos históricos de nuestra ciudad
y nuestros cuerpos y casas

No se desbordó el río
y no arrestaron a nadie
de entre nuestros amigos
Se trata tan sólo del boogie-woogie
Respiro aliviado
Respondo se escribe como suena
sencillamente boogie-woogie.

Gramófono, Placa Giratoria, Música

sábado, 7 de diciembre de 2024

Adam Zagajewski

Las casas de París no temen al viento ni a la

imaginación
(son sólidos pisapapeles,
el contrapeso de los sueños).

En el río compiten barcos blancos llenos de una
multitud
que reclama un saludo de los que están en la orilla;
esa multitud está de un humor excelente y liquida el
pasado.

De un taxi sale una pareja de turistas ricos
con ropas brillantes; los esperan camareros
con unas levitas que la moda no ha transformado.

Mientras, el Jardín de Luxemburgo empieza a vaciarse
y se transforma en un gigantesco herbario silencioso;

no recuerda a todos los que pasaron
por sus caminos sin percibir que ya no vivían.

Aquí vivió Mickiewicz, y allí August Strindberg
trabajó en la piedra filosofal
que no llegó a encontrar.

Está anocheciendo, viene una noche seria por el este,
recelosa y taciturna.
La noche viene de Asia y no hace preguntas.
Qué bello es lo extraño, qué fría la felicidad.

Se encienden luces amarillas en las ventanas sobre el
Sena
(he aquí algo realmente misterioso: la vida
de otras personas).

Lo sé, en esta ciudad ya no existe el secreto.
Pero existen los plátanos, las plazas y los cafés,
las calles afectuosas
y la mirada clara de las nubes que se va apagando
lentamente.



jueves, 7 de noviembre de 2024

Adam Zagajewski

Senza flash!  «Sin flash!»
(exclamación que se oye a menudo en las galerías italianas)

Sin llama, sin noches de insomnio, sin ardor,
sin lágrimas, sin grandes pasiones, sin convencimiento.
Viviremos así: senza flash.

Queda y pausadamente, dócilmente, entre sueños,
las manos manchadas con la tinta negra de los diarios,
las caras grasientas de crema: senza flash.

Turistas sonrientes, camisas impecables,
Herr Lange y Miss Fee, Monsieur et Madame Rien
entrarán en el museo: senza flash.

Se detendrán ante el cuadro de Piero della Francesca, donde
Cristo, casi enajenado, surge de la tumba,
resucitado, libre: senza flash.

Quizás ocurra entonces algún hecho imprevisto:
se agite el corazón bajo el tejido suave,
se haga el silencio, destelle el flash.


miércoles, 22 de diciembre de 2021

Adam Zagajewski

ODA A LA SUAVIDAD

Los amaneceres son ciegos como gatitos.
Las uñas crecen confiadamente, aún
saben qué tocarán. Suaves
son los sueños y la ternura como niebla
suspendida sobre nosotros,
igual que la campana de Sigismundo
antes que el frío la abrazase.


martes, 27 de julio de 2021

Adam Zagajewski

Julio

Es julio, los mirlos ya han dejado de cantar
Estoy sentado en un banco a la orilla de un lento río,
Escucho una discusión de dos amantes llena de odio,
No los conozco y nunca los voy a conocer.

Sudados deportistas corren por el camino.
El solo de la mañana brilla indiferente
En la tranquila agua oscura,
Una encarnación de la pasividad.

Un chiquillo lleva una bolsa de plástico
Con las letras chillonas Men´s Health.
Las almas no se encuentran casi nunca,
Los cuerpos luchan al amparo de la oscuridad.

Por la noche cae una lluvia delicada como un haikú.
Al amanecer sobre la ciudad balbucean unas campanas ligeras.
Mientras sigamos vivos.







El arte de Adam Zagajewski, el poeta del verano de la paz y el nomadismo -  WMagazín

miércoles, 19 de mayo de 2021

Adam Zajajewski

LA MUCHACHA DE VEERMER 

La muchacha de Vermeer, famosa ahora,
me está mirando. La perla me mira.
La muchacha de Vermeer tiene los labios
rojos, húmedos y brillantes.
Muchacha de Vermeer, perla,
turbante azul: eres la luz,
y yo estoy hecho de sombra.
La luz mira a la sombra con altivez,
con indulgencia, quizá con tristeza.




la joven de la perla de Vermeer
La Joven de la perla está en el museo Mauritshuis de La Haya.

jueves, 27 de febrero de 2020

Adam Zagajewski

En la belleza ajena

Sólo en la belleza ajena

hay consuelo, en la música

ajena y en los poemas ajenos.

Sólo en los otros hay salvación,

aunque la soledad sepa como

el opio. No son el infierno los otros,

si se los ve por la mañana, cuando

limpia tienen la frente, lavada por los sueños.

Por eso pienso mucho qué

palabra emplear, «él» o «tú». Cada «él» 

es una traición a cierto «tú», mas,

a cambio, en un poema ajeno fiel

aguarda un sereno diálogo.

sábado, 6 de abril de 2019

Adam Zagajewski

ALLÍ DONDE EL ALIENTO


Está solo en el escenario 

sin ningún instrumento. 



Se pone la mano en el pecho

allí donde nace el aliento

y donde se apaga.



No son las manos que cantan,

ni tampoco el pecho.



Canta lo que está callado 
        
De Deseo







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