500 gramos de ricotta fresca (es aconsejable usar ricotta, pero si no disponemos de ella podemos utilizar requesón)
270 gramos de azúcar
150 gramos de harina
20 gramos de cacao en polvo
20 gramos de mantequilla
1 huevo
1 cucharada de vino Marsala
1 cucharada de almidón
1 taza de leche
Calabaza confitada
Cáscara de naranja confitada
Trozos de chocolate
Azúcar en polvo
Pistachos
Preparación:
- Preparamos la masa para freír amasando la harina, el cacao, la
mantequilla y el huevo junto con el azúcar y luego añadimos la cucharada
de Marsala para dar plenitud a la masa.
- Cuando la masa esté bien suave la dejamos reposar mínimo una hora.
- Extendemos la masa con ayuda de un rodillo de amasar y con un
cuchillo cortamos cuadrados de unos diez centímetros de lado, que
envolveremos en diagonal alrededor de unos tubos de estaño o algún
material equivalente que resistan la fritura, hasta que los extremos se
superpongan uno sobre otro.
- Mojamos los extremos de la pasta para que se adhiera bien (con
clara de huevo, por ejemplo) y freímos los tubos con la pasta enrollada
en aceite abundante.
- Cuando los tubos adquieran un color dorado, los retiramos y los
dejamos secar y enfriar para desprenderlos de los soportes metálicos.
- Para preparar el relleno pasamos la ricotta por un colador y
añadimos el resto de ingredientes: almidón, vaso de leche, azúcar,
pistachos picados, calabaza y chocolate.
- Cuando la mezcla sea bien homogénea rellenamos con ella los tubos
de pasta, los decoramos con la cáscara de naranja confitada y los
espolvoreamos con abundante azúcar.
EL PADRINO III (1990) "Deja el arma , coge los cannoli"