Hotel Cielo Estrellado
Millones de cuartos vacíos con los televisores encendidos.
aún yo no estaba ahí, pero lo vi todo.
En la pantalla el Titanic hundiéndose
como un pastel de cumpleaños.
Poseidón, el recepcionista nocturno, apagó las velas.
¿Qué propina deberíamos dar al botones ciego?
A las tres de la mañana la máquina expendechicles
en el vestíbulo vacío
con el espejo hecho trizas
es la nueva Madonna con niño.
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martes, 18 de noviembre de 2025
Charles Simic
domingo, 10 de septiembre de 2023
Charles Simic
ESCOLARES CANOSOS
Los viejos tienen malos sueños,
duermen poco por eso.
Andan descalzos,
sin encender la luz,
o se quedan de pie, apoyados
en qué muebles tristísimos,
escuchando sus propios latidos.
Hay en el cuarto una ventana,
y es negra igual que una pizarra.
Cada viejo está solo
en el salón, fijos los ojos
en la delgada línea de gis
entre el estar aquí
y el ya no estar aquí.
No importa. Un vaso de agua,
eso venían a buscar,
aunque no nada más.
Escuchan: la pared tiene ratones,
un auto pasa por la calle,
sus padres muertos pasan arrastrando los pies
cuando van hacia la cocina.
Los viejos tienen malos sueños,
duermen poco por eso.
Andan descalzos,
sin encender la luz,
o se quedan de pie, apoyados
en qué muebles tristísimos,
escuchando sus propios latidos.
Hay en el cuarto una ventana,
y es negra igual que una pizarra.
Cada viejo está solo
en el salón, fijos los ojos
en la delgada línea de gis
entre el estar aquí
y el ya no estar aquí.
No importa. Un vaso de agua,
eso venían a buscar,
aunque no nada más.
Escuchan: la pared tiene ratones,
un auto pasa por la calle,
sus padres muertos pasan arrastrando los pies
cuando van hacia la cocina.
sábado, 3 de diciembre de 2022
Charles Simic
ASÍ PUES
Se acabó el largo día en el que tanto
y tan poco ha ocurrido.
Grandes expectativas se frustraron
para resucitar sin entusiasmo.
Los espejos cobraron vida y luego se vaciaron,
obedeciendo los caprichos del azar.
Las manecillas del reloj de la iglesia se movieron,
a veces suavemente, otras con brusquedad.
Cayó la noche. El cerebro y sus misterios
se adensaron. Un letrero de neón rojo
venta de fuegos artificiales se encendió en el tejado
de un viejo y tétrico edificio al otro lado de la calle.
Una planta de tiesto ya muy marchita
a la que nadie riega o presta atención
proyectaba su sombra en la pared del cuarto
con lo que a mí me pareció alegría salvaje.

thus
The long day has ended in which so much
And so little had happened.
Great hopes were dashed,
Then halfheartedly restored once again.
Mirrors became animated and emptied,
Obeying the whims of chance.
The hands of the church clock moved,
At times gently, at times violently.
Night fell. The brain and its mysteries
Deepened. The red neon sign
FIREWORKS FOR SALE came on on a roof
Of a grim old building across the street.
A nearly leafless potted plant,
No one ever waters or pays attention to,
Cast its shadow on the bedroom wall
With what looked to me like joy.
The long day has ended in which so much
And so little had happened.
Great hopes were dashed,
Then halfheartedly restored once again.
Mirrors became animated and emptied,
Obeying the whims of chance.
The hands of the church clock moved,
At times gently, at times violently.
Night fell. The brain and its mysteries
Deepened. The red neon sign
FIREWORKS FOR SALE came on on a roof
Of a grim old building across the street.
A nearly leafless potted plant,
No one ever waters or pays attention to,
Cast its shadow on the bedroom wall
With what looked to me like joy.
sábado, 24 de abril de 2021
Charles Simic
POEM
Every morning I forget how it is.
I watch the smoke mount
In great strides above the city.
I belong to no one.
Then, I remember my shoes,
How I have to put them on,
How bending over to tie them up
I will look into the earth.

POEMA
Cada mañana olvido cómo es.
Veo el humo crecer
A grandes pasos sobre la ciudad,
Y no pertenezco a nadie.
Entonces, recuerdo mis zapatos,
Cómo tengo que ponérmelos,
Cómo al agacharme para atármelos
Miro dentro de la tierra.
De Desarmando el silencio
miércoles, 16 de diciembre de 2020
Charles Simic
En la chatarrería
hay una pequeña cesta de mimbre
llena de medallas
de viejas guerras
que nadie recuerda.
Le di la vuelta a una
para sentir el alfiler
que una vez atravesó
el orgulloso pecho del héroe.
llena de medallas
de viejas guerras
que nadie recuerda.
Le di la vuelta a una
para sentir el alfiler
que una vez atravesó
el orgulloso pecho del héroe.

IN THE JUNK STORE
A small, Straw basket
Full of medals
From good old wars
No one recalls.
I flipped one over
To feel the pin
That once pierced
The hero’s swelling chest.
A small, Straw basket
Full of medals
From good old wars
No one recalls.
I flipped one over
To feel the pin
That once pierced
The hero’s swelling chest.
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