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jueves, 7 de abril de 2022

Ángela Figuera Aymerich

INSOMNIO
La noche es una pobre bestia oscura
herida a latigazos por el viento…
Mis ojos desvelados
navegan en lo negro.
Mi corazón naufraga
entre el ansia y el miedo…
Y adentro, copo a copo,
se va tejiendo el verso.


fonocopiando: No Quiero. Angela Figuera Aymerich, Juan Valderrama, Rosa  León, y mas

lunes, 29 de julio de 2019

Ángela Figuera Aymerich

JUGANDO
–¿Redonda?
–La luna.
–¿Y redondo?
–El sol.
–¿Redonda?
–La bola.
–¿Redondo?
–El balón.
–¿Redonda?
–La fresa.
–¿Redondo?
–El fresón.
–¿Redonda?
–La rosca.
–¿Redondo?
–El roscón.
–¿Redonda?
–La lima.
–¿Redondo?
–El limón.
–¿Redonda?
–La plaza.
–¿Redondo?
–El balcón.
–¿Redonda?
–La torre.
–¿Redondo?
–El reloj.
–¿Redonda?
–Tu cara.
–¿Redondo?
–Mi corazón.
–Tu corazón no es redondo.
–Tú ¿lo ves?
–¡Claro que no!
–Entonces, ¿cómo lo sabes?
–Porque sí.
–¡Vaya razón!
–Es mío y sé que es redondo.
–Pues ya no juego.
–Ni yo.






HACER🎊🎈🎈🎈🎈



lunes, 27 de noviembre de 2017

Ángela Figuera Aymerich

Belleza cruel
Dadme un espeso corazón de barro,
dadme unos ojos de diamante enjuto,
boca de amianto, congeladas venas,
duras espaldas que acaricie el aire.
Quiero dormir a gusto cada noche.
Quiero cantar a estilo de jilguero.
Quiero vivir y amar sin que me pese
ese saber y oír y darme cuenta;
este mirar a diario de hito en hito
todo el revés atroz de la medalla.
Quiero reír al sol sin que me asombre
que este existir de balde, sobreviva,
con tanta muerte suelta por las calles.

Quiero cruzar alegre entre la gente
sin que me cause miedo la mirada
de los que labran tierra golpe a golpe,
de los que roen tiempo palmo a palmo,
de los que llenan pozos gota a gota.

Porque es lo cierto que me da vergüenza,
que se me para el pulso y la sonrisa
cuando contemplo el rostro y el vestido
de tantos hombres con el mido al hombro,
de tantos hombres con el hambre a cuestas,
de tantas frentes con la piel quemada
por la escondida rabia de la sangre.

Porque es lo cierto que me asusta verme
las manos limpias persiguiendo a tontas
mis mariposas de papel o versos.
Porque es lo cierto que empecé cantando
para poner a salvo mis juguetes,
pero ahora estoy aquí mordiendo el polvo,
y me confieso y pido a los que pasan
que me perdonen pronto tantas cosas.

Que me perdonen esta miel tan dulce
sobre los labios, y el silencio noble
de mis almohadas, y mi Dios tan fácil
y este llorar con arte y preceptiva
penas de quita y pon prefabricadas.


Que me perdonen todos este lujo,
este tremendo lujo de ir hallando
tanta belleza en tierra, mar y cielo,
tanta belleza devorada a solas,
tanta belleza cruel, tanta belleza.












 Resultado de imagen de angela aymerich belleza cruel

miércoles, 20 de agosto de 2014

Ángela Figuera Aymerich

El sol es una gran naranja.
-Y ¿quién la exprime?
-Los labios de la aurora
cuando sonríe.
El sol es un fresón maduro.
-Y ¿quién lo come?
-Lo comen las montañas
y el horizonte.
El sol es un balón de fuego.
-Y ¿quién lo juega?
-Las nubes y los rayos
de la tormenta.
El sol es un gran ojo abierto.
-Y ¿a quién vigila?
-A todos los niños que juegan
por las esquinas.
El sol es una inmensa llama.
-Y ¿a quién calienta?
-A todo lo que vive
sobre la tierra.

viernes, 13 de junio de 2014

Ángela Figuera Aymerich

SIN LLAVE

Me tienes y soy tuya. Tan cerca uno del otro
como la carne de los huesos.
Tan cerca uno del otro
y, a menudo, ¡tan lejos!...

Tú me dices a veces que me encuentras cerrada,
como de piedra dura, como envuelta en secretos,
impasible, remota... Y tú quisieras tuya
la llave del misterio...

Si no la tiene nadie... No hay llave. Ni yo misma,
¡ni yo misma la tengo!

jueves, 1 de mayo de 2014

Ángela Figuera Aymerich(España)

NO QUIERO
No quiero
que los besos se paguen
ni la sangre se venda
ni se compre la brisa
ni se alquile el aliento.
No quiero
que el trigo se queme y el pan se escatime.

No quiero
que haya frío en las casas,
que haya miedo en las calles,
que haya rabia en los ojos.

No quiero
que en los labios se encierren mentiras,
que en las arcas se encierren millones,
que en la cárcel se encierre a los buenos.

No quiero
que el labriego trabaje sin agua
que el marino navegue sin brújula,
que en la fábrica no haya azucenas,
que en la mina no vean la aurora,
que en la escuela no ría el maestro.

No quiero
que las madres no tengan perfumes,
que las mozas no tengan amores,
que los padres no tengan tabaco,
que a los niños les pongan los Reyes
camisetas de punto y cuadernos.

No quiero
que la tierra se parta en porciones,
que en el mar se establezcan dominios,
que en el aire se agiten banderas
que en los trajes se pongan señales.

No quiero
que mi hijo desfile,
que los hijos de madre desfilen
con fusil y con muerte en el hombro;
que jamás se disparen fusiles
que jamás se fabriquen fusiles.

No quiero
que me manden Fulano y Mengano,
que me fisgue el vecino de enfrente,
que me pongan carteles y sellos
que decreten lo que es poesía.

No quiero amar en secreto,
llorar en secreto
cantar en secreto.

No quiero
que me tapen la boca
cuando digo NO QUIERO...