Ayer y hoy
Ni la misma casa ni la misma ciudad,
ni los mismos amores ni las mismas costumbres,
ni los mismos libros ni los mismos amigos.
De aquellos tiempos lo único que conservo es mi nombre.
Ni la misma casa ni la misma ciudad,
ni los mismos amores ni las mismas costumbres,
ni los mismos libros ni los mismos amigos.
De aquellos tiempos lo único que conservo es mi nombre.
Lo compré hace muchos años.
Pospuse la lectura para un momento que no llegó jamás.
Moriré sin haberlo leído.
Y en sus páginas estaban el secreto y la clave.
ANTIGUOS COMPAÑEROS SE REÚNEN
Ya somos todo aquello
contra lo que luchamos a los veinte años.
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| José Emilio Pacheco |
A QUIEN PUEDA INTERESAR
Que otros hagan aún
el gran poema
los libros unitarios
las rotundas
obras que sean espejo
de armonía
A mí sólo me importa
el testimonio
del momento que pasa
las palabras
que dicta en su fluir
el tiempo en vuelo
La poesía que busco
es como un diario
en donde no hay proyecto ni medida

Como si nada
Ya pasó todo
y ahora
nos vemos y nos hablamos como si nada,
como si Nada
hubiera devorado lo que ocurrió entre nosotros.
De Como la lluvia



