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jueves, 9 de septiembre de 2021

José Cereijo

QUEDA TU NOMBRE


No todo lo he perdido. Queda tu nombre. Queda 
la hondura del silencio después de pronunciarlo. 

Queda lo que no pasa, ni puede pasar nunca: 
lo que nunca ha pasado.







jueves, 25 de marzo de 2021

José Cereijo

ÚLTIMO VERSO DE VIRGILIO

La historia es conocida:
ya a punto de morir, pidió Virgilio
que le dieran su Eneida, para arrojarla al fuego.
Esas palabras son, a su manera,
como el último verso de Virgilio,
el más íntimo y fiel, el más amargo.

Quién sabe si el más bello.



Manuscrito de la Eneida

jueves, 25 de febrero de 2021

José Cereijo

AUSENCIA

Tu ausencia me obliga a la lucidez, al ejercicio
implacable del autoconocimiento
o del autoengaño. Pero esa voz es como la del
viento, entre las paredes de una casa deshabitada:
Terriblemente fría.
Quisiera no saber nada de mí.
Y tenerte en mis brazos.


sábado, 15 de septiembre de 2018

José Cereijo

NUNCA
Nunca dormí en tus brazos.
Nunca me desperté de madrugada y vi el armario, la ventana, los libros,
o escuché el ruido de las cañerías, los pasos solitarios en la calle,
y pensé, incrédulo, que, puesto que todo aquello era real,
tú también debías serlo.
No supe a qué sabían tus labios, o tu risa.
No te vi desnudarte.
No supe ni sabré jamás cómo tus ojos, en el acto del amor, incendiaban la noche.
Esa ausencia es, lo sé bien, una mutilación irremediable;
es un triste muñón, que llevaré conmigo hasta la muerte.
También es, a su modo, forma y prueba de amor, de lúcido y humillado amor,
de devastado y verdadero amor, que ofrezco a tu recuerdo.











As pessoas falam que sou orgulhosa!e de fato eu sou,usei todo meu orgulho para esconder meu medo,mas não deu muito certo.No momento que vi aquele homem uma forte repulsa sentir,tentei ser forte até os últimos momentos,porem meu corpo não aguentou e precisei ir ao banheiro coloquei para fora até que não tinha ingerido,sentir aquele homem tocar em meu braço foi como se ele tivesse fazendo o mesmo há 20 anos atrás.

miércoles, 22 de agosto de 2018

José Cereijo

CLARA EN LOS UFFIZI
Ibas despreocupada paseando
por  las salas del museo de los Uffizi,
sin saber hacia dónde dirigir tus dos ojos;
avanzabas quizá con el cansancio
del que ha recorrido Florencia todo el día.
No sabías que, de repente, allí
te iba a asaltar un poderoso símbolo:
el de la inesperada Belleza,
el ideal sublime de Belleza y Verdad,
ese que (todavía) nos hace a los humanos
más humanos.

Botticelli fue el nombre del artista.
La Primavera el cuadro.
No supiste qué hacer
y te quedaste muda.
Simplemente dejaste que hablase el corazón.
Y te pusiste a llorar.
Y llorabas,
y llorabas.

A la Verdad y a la Belleza sólo
le faltaban el gozo de tus lágrimas.
 
 
 
 
 
 
 
 Detalle de La Primavera de Sandro Botticelli

jueves, 12 de julio de 2018

José Cereijo

LA ALONDRA

JULIETA.- ¿Quieres marcharte ya? Aún no ha despuntado el día. Era el ruiseñor, y no la alondra, lo que hirió el fondo temeroso de tu oído. Todas las noches canta en aquel granado... ¡Créeme, amor mío, era el ruiseñor!
ROMEO.- Era la alondra, la mensajera de la mañana, no el ruiseñor...




Amar, amar la vida
sin esperanza alguna,
sabiéndola tan frágil, y tan corta.
Saber bien que la alondra
muy pronto va a cantar
(que, en realidad, está cantando siempre),
y amarla todavía, negándose al engaño
de que es el ruiseñor, y largo el tiempo.
Y despedirla luego, cuando raye
en la colina el día
que ya no será nuestro,
con un último beso, más dulce que los otros.
Saber que es para siempre, que ya nada es posible,
y apretar aún la mano final que se nos tiende,
con un amor que es casi gratitud,
y pensar que fue hermoso:
un don digno de un dios, que, aunque no exista,
bien hubiera podido, solamente por eso,
llegar a ser verdad.





 Romeo & Juliet

sábado, 12 de mayo de 2018

José Cereijo

EL FULGOR
Dame la mano, ven, gocemos de estas horas.
Hay una intensidad irrepetible
-sé que no lo parece- en su lento transcurso,
en su luz que declina.

Tratemos de hacer nuestra la misteriosa hondura
que ya conoce el tiempo;
el íntimo fulgor, la plenitud que un día
tendrán, en la nostalgia.







 Hands