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domingo, 10 de octubre de 2021

Alfonso Brezmes

Paraíso en obras


 

¿Subes?
Me he calzado las botas de siete leguas
y aún hay sitio en mi viejo zurrón
para algún animal extraviado.

Tenemos todo el tiempo del mundo
para perderlo en relojes que atrasan;
conocemos la mecánica del desgaste,
el óxido de las buenas costumbres,
la solidificación de los días idénticos;
las palabras gastadas ya las sabemos.

Te ofrezco el azar, lo que tiembla
dentro del corazón de los niños,
unos pocos momentos fugaces
de algo parecido al amor y un pack
de una estancia para dos en mis sueños.

Te entrego la incertidumbre, la víspera,
lo que aún no está aquí,
lo que no tiene sombra,
el fruto del árbol del Bien y del Mal,
la trampa exacta del nosotros.

Sube:
perderemos juntos el paraíso.

lunes, 4 de octubre de 2021

Alfonso Brezmes

No leíste los cuentos



Y así te va.
Ya es tarde para lamentos
se hace tarde
y pronto estará oscuro.
¿Ves esta boca, amor?
Está hecha a medida de tus sueños.
No hay tiempo ya: cierra los ojos.
No leíste los cuentos
y ahora yo -así es la historia-
tendré que comerte.

martes, 3 de diciembre de 2019

Alfonso Brezmes

FRASES HECHAS

El amor se refugia en pensiones baratas.
Todos los caminos llevan a ninguna parte.
Tu piel es el infierno y yo su cancerbero.
Alguien debería poner fin a esta locura.
Mañana va a hacer un día de perros.
Todo se deshace si lo piensas.
Delante de mí una y mil noches sienten lástima.
Cómo decirte que me abraso en tus llamas frías.
Nadie está libre de pecado.
Los alemanes iban de gris y tú ibas de azul.
Dios es un sinónimo de Nunca.
No basta el azar para explicar el mundo.
Mi mundo es tu pañuelo.

de  Don de lenguas

martes, 5 de noviembre de 2019

Alfonso Brezmes

LA MEMORIA HERIDA
Me dan miedo los espejos, esos seres
que, después de hechos añicos,
siguen siendo uno en cada trozo.

Se parecen demasiado a un corazón.




domingo, 15 de octubre de 2017

Alfonso Brezmes

Tres deseos

Que no escuches otra voz

distinta de la mía- dijiste

soplando el primer fósforo-.



Que nada digas que me hiera 

fue tu segundo deseo - y la oscuridad

nos iba envolviendo poco a poco-.



Que no acabe este sueño,

-susurraste, soplando por última vez-.

Y todo desapareció. 



Y nos encontramos de pronto

en medio de la noche.

Sordos mudos y ciegos.








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