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martes, 19 de noviembre de 2024

Emilio Prados

No es lo que está roto ,no

No es lo que está roto, no,
el agua que el vaso tiene:
lo que está roto es el vaso
y, el agua, al suelo se vierte.

No es lo que está roto, no
la luz que sujeta al día:
lo que está roto es el tiempo
y en la sombra se desliza.

No es lo que está roto, no
la sangre que te levanta:
lo que está roto es tu cuerpo
y en el sueño te derramas.

No es lo que está roto, no,
la caja del pensamiento:
lo que está roto es la idea
que la lleva a lo soberbio.

No es lo que está roto Dios,
ni el campo que Él ha creado:
lo que está roto es el hombre
que no ve a Dios en su campo.

domingo, 22 de septiembre de 2024

Emilio Prados


AMOR
¡Tu espalda con mi pecho,
mi pecho con tu espalda:
¡qué alegre tajo el cielo
nos cruza en la garganta!
¡Qué espadazos las piernas
desclavan sobre el agua!
¡Cuánta sien, cuánta estrella
nuestro amor desencaja!
¡Qué delirante el viento
sus pájaros desangra!
¡Qué arboleda en sus dedos
sobre la luz levanta!
¡Qué campanas desvela!
¡Qué sueños desenrama!
¡Qué sabanas despeina
por nuestra frente el alma!

sábado, 7 de septiembre de 2024

Emilio Prados

VÍSPERA

El marinero bebe la rosa de los vientos
en cristal de bandera y luna clara.
En pie sobre sus anclas el barco soñoliento,
devana sus cadenas y peina sus amarras.

Enhebrada se queda la aguja del viaje
junto a la carta azul, el compás y la lente;
mientras en capitán, entre dos blancos mares,
ágil nadador joven, limpia espuma desteje.

Sobre su frente un atlas abre su mariposa
y en el papel el barco juega a flores distantes,
trazando itinerarios sobre las planas olas
que, el pincel del ensueño, tiñe con falso esmalte.

Fuera del camarote: la cubierta dormida,
meciendo sus naranjas entre miedo y tristeza…
Por las calles del puerto, aún las luces oscilan
y, en los bares lejanos, las voces cabecean.

Una estrella derrama su baraja de oro…
En la mesa del agua juega el pez y el reflejo.
La campana acaricia, el silencio que ha roto
al cubrir las heridas de su piel bajo el eco.

Las anclas justifican el molde de su ausencia,
aún sujetas al suelo entre rosas profundas.
La enmohecida hélice sus pétalos ordena
y, la máquina fiel, su corazón ajusta.

Las brújulas se inquietan por su largo descanso,
su inquietud multiplica los puntos cardinales
y, muestra al marinero, en su oráculo falso,
el balcón y la rosa final de su viaje…

Toda la noche cuelga como un gran mapa negro.
El cartón de la luna gira su blanca esfera
y, en ella busca el barco, con su largo puntero,
el puerto más cercano y el agua más serena…

Otro barco en mi pecho su movimiento imita,
-¡siempre es doble mi alma en su imagen dispersa!-:
sus barandas arregla para la despedida
y su timón prepara hacia el alba que espera.

-¿Saldrá la luz?…
-¡Silencio!…
(Llora el barco sus anclas.)
¡Despierto el marinero, rompe el sol sus amarras!


Importancia de la Rosa de los vientos

viernes, 7 de octubre de 2022

Emilio Prados

CERRÉ MI PUERTA AL MUNDO

Cerré mi puerta al mundo;
se me perdió la carne por el sueño…
Me quedé, interno, mágico, invisible,
desnudo como un ciego.

Lleno hasta el mismo borde de los ojos,
me iluminé por dentro.

Trémulo, transparente,
me quedé sobre el viento,
igual que un vaso limpio
de agua pura,
como un ángel de vidrio
en un espejo.

lunes, 2 de agosto de 2021

Emilio Prados(México)



Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Alzáronse en el cielo
los nombres confundidos.

Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Nuestros cuerpos quedaron
frente a frente,vacíos.

Te llamé. Me llamaste.
Brotamos como ríos.
Entre nuestros dos cuerpos,

¡qué inolvidable abismo!