sábado, 28 de febrero de 2015

Antonio Porchia

Cuando no ando en las nubes...


Cuando no ando en las nubes, ando como perdido.


Voces (1943)
Maxfield Parrish - Morning  (1922) painting was used for Life Magazine cover (April 6, 1922)
Maxwell Parish-Morning(1922)

viernes, 27 de febrero de 2015

Marilyn Monroe

 VIDA
Soy como tú contradictoria
más viva con la escarcha
resistente como una tela de araña al viento
colgando boca abajo casi siempre
aguantando de alguna manera
esos rayos condensados reflejan los colores
que he visto en los cuadros
                                               ay vida
cómo te han engañado
más delgada que un hilo de una tela de araña
más pura que ninguna
pero se sostuvo a sí misma
se agarró con fuerza durante el vendaval
se quemó en las crepitantes llamas
vida
algunas veces
soy contradictoria como tú
de alguna manera aguanto colgando boca
abajo la mayor parte del tiempo
mientras tus fuerzas contradictorias tironean de mí

 en Nueve poemas (El violín de Ingres, Uno, Instituto Municipal del Libro, Málaga, 2006).

Marilyn Monroe’s Unpublished Poems: The Complex Private Person Behind the Public Persona    "Life –  I am of both of your directions  Life  Somehow remaining hanging downward  the most  but strong as a cobweb in the  wind — I exist more with the cold glistening frost.  But my beaded rays have the colors I’ve  seen in a paintings — ah life they  have cheated you"Marilyn Monroe..La Vera intelligenza di Marilyn è stata capire subito cosa voleva il popolo da LEI!!!ma era anche una lettrice molto impegnata un bel cervello,UNICA!<3

jueves, 26 de febrero de 2015

Norah Jones

She 


She, she came from the land of the cotton,
Land that was nearly forgotten by everyone,
she worked and she slaved so hard,
A big old field was her back yard in the delta sun,
Oh, but she sure could sing,
Oh, she sure could sing.

Then He looked down and He took a little pity,
The whole town swore He decided,
He'd help her some,
And He didn't mind if she wasn't very pretty,
For deep inside His heart He knew,
She was the only one,
Oh but she sure could sing,
Yea, she sure could sing.

She had faith, she had believing,
She led all the people together in singing,
And she prayed every night to the Lord up above
Hallelujah. Oh hallelujah,
They use to walk singing songs by the river,,
Even when she knew for sure,
She had to go away,
And she never knew what her life had to give her,
And never had to worry about it,
For one single day,
My but she sure could sing,
Oh yes, sure could sing.

She had faith, she had believing,
Led all the people together in singing,
And she prayed every night to the Lord up above,
Hallelujah. Oh hallelujah,
She, she came from the land of the cotton,
Land that was nearly forgotten by everyone,
And she worked and she slaved so hard,
A big old field was her back yard in the delta sun,
Oh, but she sure could sing,
My, she sure could sing,
Oh, but she sure could sing,
Oh, but she sure could sing.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Augusto Monterroso

La fe y las montañas
Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.
La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de fe.

   La oveja negra y otras fábulas

martes, 24 de febrero de 2015

Bruno Catalano(Francia)

Resultado de imagen de bruno catalano

Les Voyageurs

 

Mercedes Pinto (España)

LA PATRIA

Salí ayer de mi patria, y ni un temblor
estremeció mis párpados,
y el alma
permaneció tranquila y sosegada,
esperando, serena, un horizonte
con menos sombras…
Yo considero mi potente esfuerzo
como el del águila caudal, que huyese
de donde el cazador la persiguiera
y va a parar su vuelo
en una roca abrupta en lejanía
que nunca conociera.
Y aquél, será su nido,
y allí tendrá sus hijos,
y sobre aquella roca hospitalaria
creará sus amores y su patria…!
La patria es voz absurda
de tiempos medievales.
El estado del alma de los seres
dice cual es la patria.
La patria es la que tiende
la mano al caminante;
la patria es aquel suelo
donde se encuentra redención y aliento,
la patria es una tierra,
cerca o lejana,
donde se enjugan lágrimas candentes
y se convierten en ardientes besos…!!

lunes, 23 de febrero de 2015

Roberto Juarroz

"No existen paraísos perdidos.
El paraíso es algo que se pierde todos los días,
Como se pierden todos los días la vida,
La eternidad y el amor.

Así también se nos pierde la edad,
Que parecía crecer
Y sin embargo disminuye cada día,
Porque la cuenta es al revés.
O así se pierde el color de cuanto existe,
Descendiendo como un animal amaestrado
Escalón por escalón,
Hasta que nos quedamos sin color.

Y ya que sabemos además
Que tampoco existen paraísos futuros,
No hay más remedio, entonces,
Que ser el paraíso”


Gregory Peck (USA)

Gregory Peck as Atticus Finch in Killing a Mockingbird, 1962 (736 px)
Interpretando a Atticus Finch en MATAR UN RUISEÑOR


 To Kill A Mockingbird by Harper Lee: 18 Books That Changed How We Felt About Ourselves As Women


 To Kill a Mockingbird. I read these words for the first time when I was 9 years old. They helped define who I have become entering my 6th decade.

Matar a un ruiseñor(1962)

JESSICA LANGE
 


TO KILL A MOCKINBIRD (Chapter 21)
I shut my eyes. Judge Taylor was polling the jury: ‘Guilty . . . guilty . . . guilty . . . guilty . . .’ I peeked at Jem: his hands were white from gripping the balcony rail, and his shoulders jerked as if each ‘guilty’ was a separate stab between them.
Judge Taylor was saying something. His gavel was in his fist, but he wasn’t using it. Dimly, I saw Atticus pushing papers from the table into his briefcase. He snapped it shut, went to the court reporter and said something, nodded to Mr Gilmer, and then went to Tom Robinson and whispered something to him. Atticus put his hand on Tom’s shoulder as he whispered. Atticus took his coat off the back of his chair and pulled it over his shoulder. Then he left the courtroom, but not by his usual exit. He must have wanted to go home the short way, because he walked quickly down the middle aisle towards the south exit. I followed the top of his head as he made his way to the door. He did not look up.
Someone was punching me, but I was reluctant to take my eyes from the people below us, and from the image of Atticus’s lonely walk down the aisle.
‘Miss Jean Louise?"
I looked around. They were standing. All around us and in the balcony on the opposite wall, the Negroes were getting to their feet. Reverend Sykes’s voice was as distant as Judge Taylor’s:
‘Miss Jean Louise, stand up. Your father’s passin’.’




Yo cerré los ojos. El juez Taylor estaba leyendo los votos del Jurado:
–Culpable... Culpable... Culpable... Culpable... –Yo pellizqué a Jem; mi hermano tenía las
manos blancas de tanto oprimir el larguero de la baranda, y sus hombros sufrían una sacudida como
si cada “Culpable” fuese una puñalada nueva que recibiese entre los omoplatos.
El juez Taylor estaba diciendo algo. Tenía el mazo en la mano, pero no lo empleaba. Vi
confusamente que Atticus recogía papeles de la mesa y los ponía en su cartera. La cerró de golpe, se
acercó al escribiente del juzgado y le dijo algo, saludó a míster Gilmer con una inclinación de
cabeza y luego fue adonde estaba Tom Robinson y le susurró unas palabras. Mientras le hablaba le
puso la mano en el hombro. Después cogió la chaqueta del respaldo de la silla y se la echó sobre el
hombro. A continuación abandonó la sala, pero no por su salida habitual. Sin duda quería marcharse
por el camino más corto, porque se puso a caminar con paso vivo por el pasillo central en dirección
a la puerta del sur. Mientras avanzaba hacia la salida, yo seguía el movimiento de su cabeza. El no
levantó los ojos.
–¡Miss Jean Louise!
Miré a mi alrededor. Todos estaban de pie. A nuestro alrededor y en la galería de la pared de
enfrente, los negros se ponían en pie. La voz del reverendo Sykes sonaba tan distante como la del
juez Taylor.
–Miss Jean Louise, póngase de pie que pasa su padre.